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domingo, 22 de octubre de 2017

«No quiero que me identifiquen con la ultraderecha por no ser independentista»

Teresa Casanovas es una de las personas que conocí cuando vine a vivir a Sopelana, hace ahora 30 años. Desde entonces cuento con su amistad, algo que me enorgullece. Hoy la prensa le entrevista por su condición de catalana asentada hace décadas en Euskadi. Comparto su opinión, que ojalá fuese mas extendida entre la ciudadanía de su patria chica.
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Gorka Knörr y Teresa Casanovas enfrentan posturas en el diariovasco.com ante una crisis inédita. El momento político más convulso que ha vivido Cataluña en democracia.

Cada vez tiene más claro que 'la verdad está repartida entre las personas'. Una frase del filósofo Michel Foucault que Teresa Casanovas ha hecho suya porque le parece «fantástica». Por eso lamenta que quienes ejercen hoy la política quieran esgrimir siempre su verdad y que sea tan difícil militar en un partido y alcanzar la objetividad, que es lo que ella intenta en este momento vital. Esta catalana afincada hace 30 años en Bizkaia pasa temporadas en su tierra. Hace unos días, en Barcelona, comentaba con una amiga que las banderas y las patrias le interesan cada vez menos porque «solo sirven para separar». «Y de forma espontánea dije: 'Mi patria son las personas'. Me quedó redondo», bromea. «Pero, ahora en serio, las banderas suelen producir dolor», añade.
Como las que se han exhibido estas últimas semanas. Esteladas y rojigualdas. La situación de Cataluña preocupa cada vez más a esta exmilitante de Euskadiko Ezkerra, que durante años fue responsable de los museos de Bizkaia y hoy se dedica a su segunda profesión, la psicología. Dice que no ve una salida. «Puigdemont no puede echarse atrás. Debe mantener lo que ha dicho, 'sí pero no', porque no tiene otra manera de enfrentarse a toda esa gente que ha sacado a la calle. Y enfrentarse además a los independentistas radicales de la CUP o, incluso, a ERC. Le podrían crucificar. También tiene encima el hacha del Gobierno. Pero apelar ahora al diálogo es tramposo. Porque si uno rompe la baraja ya no puede apelar a ese diálogo. Se reclama antes».
Casanovas defiende que este es un Estado de Derecho con una Constitución y unas normas que son las que rigen el funcionamiento de la democracia. Y si se quieren cambiar estas normas, se cambian, sostiene. «Yo soy partidaria de renovar el texto constitucional. Es más, creo que debe hacerse. Porque han pasado 40 años y ya es hora. La sociedad de 2017 no es la misma que la del 78. Pero, claro, se deben seguir unas pautas».

«Un error y un horror»

Se han sucedido actitudes en este momento convulso de la vida catalana que no han gustado a Casanovas. Las cargas policiales del 1-0, por ejemplo. A su juicio, fueron un horror y un error. «Un Estado de Derecho no debería utilizar la violencia, aunque es verdad que la otra parte también estaba de escudo humano...». Tampoco ve con buenos ojos las detenciones de 'los Jordis'. En este sentido, subraya que otros magistrados habrían optado por una resolución diferente. Porque para ella, estas decisiones lo único que provocan es que se eche más leña al fuego. Afirma que Cataluña está viviendo un momento excepcional y que hace 15 años había menos independentismo. «Pero, ¿por qué sucede esto? Si echamos una mirada vemos que en una sociedad como la nuestra -gris, individualista y con crisis de valores-, las personas nos sentimos mejor si formamos parte de un grupo. Y si tenemos la ocasión de luchar por una causa que consideramos justa y compartimos, lo hacemos. Es un chute de dopamina tremendo a nivel personal».
La psicóloga hace alusión aquí a las identidades sobre las que se pronuncia el escritor libanés Amin Maalouf. El Príncipe de Asturias de las Letras argumenta que todas las personas tienen identidades múltiples y que cuando una de ellas se siente agredida, emerge con más fuerza que el resto. Esto es lo que cree Casanovas que está sucediendo en Cataluña. «La identidad catalana que se siente oprimida y emerge con fuerza con discursos como el de 'España nos roba'. Cuanto más atacados se sienten esos grupos, más se rebelan».
-¿Y la solución es la aplicación del artículo 155?
-Yo huyo de la confrontación. Y me produce malestar lo que pueda ocurrir en Cataluña con el 155. La gente se va a sentir atacada. Pero no sé si Rajoy puede hacer otra cosa. En el momento en que se ha roto la baraja, insisto, es difícil retroceder. Ni uno ni otro. Pero no sé qué otra medida intermedia podría aplicar el Estado.
Casanovas sitúa el origen del conflicto en el año 2007, cuando el PP recurrió el Estatut aprobado por el Parlamento catalán y las Cortes. Sin esa impugnación, cree que nunca se habría llegado a esta situación. «Porque la antigua CiU no era gente llamada a lanzar la independencia. Por el propio estrato social de sus componentes, era un partido conservador. Ni gente llamada a aliarse con la CUP. Al día siguiente de lo que sea, se van a matar», argumenta.
«Siento que niñatos llamen fascistas a Serrat o Coixet. ¡Si no saben ni lo que significa!»
-¿Existe realmente una fractura social entre catalanes?
-Sí y me preocupa muchísimo. Sentí mucho, por ejemplo, que llamasen fascista a la directora de cine Isabel Coixet cuando paseaba por su barrio. Me puse en su pellejo y pensé que si un niñato de 15 años me llamara fascista... ¡pero si no saben lo que significa fascismo! Que se repudie a Serrat y a otras personas por decir que no son independentistas es terrible. En mi familia nos queremos y procuramos no hablar del tema.
Una situación que le recuerda a lo vivido durante tantos años en Euskadi. Las familias evitaban hablar de «política». Aunque reconoce que «aquí se ha sufrido muchísimo con el terrorismo». Y lo sabe porque lo sufrió muy de cerca. ETA asesinó a un cuñado de su marido, a Ángel Pascual Múgica, director de poryectos de la central de Lemoiz. «Y te preguntas si merece la pena tanto sufrimiento por la patria. En Euskadi el sufrimiento nos ha vacunado».
«Soy catalana de nacimiento y tengo más de ocho apellidos catalanes. Nadie me puede acusar de no vivir mi país y no amar mi cultura. No acepto que nadie ponga en duda mi catalanidad por no ser independentista. Me siento supercatalana y respeto todas las ideas. Y también defiendo que no me gusta lo que está saliendo a la calle; lo más rancio del nacionalismo español. Los rescoldos de la ideología franquista y de la ultraderecha. No quiero que me identifiquen con un ultraderechista».

16 noes a los pro- Puigdemont

No. La independencia de Cataluña no es la respuesta a la represión del Estado, como ahora nos quieren hacer creer, porque el procés se puso en marcha, y aceleró, mucho antes de que el Estado respondiera de ninguna manera.

No. Cataluña no se ha ganado el derecho a la independencia por la actuación policial (torpe e ineficaz, interesadamente exagerada) en el 1-O, porque precisamente lo que se votaba en aquella farsa de referéndum era la independencia inmediata.

No. Quien ha destruido la autonomía de Cataluña no es ese malvado Madrid, sino los gobernantes de la comunidad que decidieron dinamitar la legalidad. El Gobierno central pecó, si acaso, de inacción, pero no de provocación o precipitación.

No, el artículo 155 no es un golpe de Estado. Si ha habido aquí un golpe de Estado es el que se dio en las noches de los días 6 y 7 de septiembre, cuando el Parlament votó las dos leyes de ruptura (es una cursilada lo de desconexión) con la oposición fuera de sus escaños. El 155 pudo activarse entonces, pero el Gobierno se esperó a ver si lograba evitar la votación, luego se esperó a una declaración formal de independencia, después se cruzaron las dos cartas, se hizo la petición de una convocatoria electoral que habría sido la única salida no traumática.

No. Los responsables de este desastre no pueden presentarse como las víctimas. Si se pretendía desafiar al Estado e iniciar una revolución, había que medir antes las fuerzas que se tienen para ganarla. No vale llorar porque te hacen daño si has empezado tú la pelea. Sabían lo que hacían cuando votaron que habría un referéndum vinculante aunque lo prohibiera el Constitucional, que se proclamarían resultados aunque nadie los verifique, que en 48 horas se proclamaría la república.

No. No bastaba decir en un minuto “asumo el mandato” y “ahora lo suspendo” para hacernos creer que hemos vuelto a la normalidad.

No. España no es un Estado autoritario (mucho menos totalitario, como ha dicho un indocumentado Junqueras) por suspender la autonomía de Cataluña. Cualquier Estado democrático, con cualquier Constitución, intervendría ante un intento de secesión a las bravas. Tampoco Canadá o el Reino Unido habrían permitido esto jamás. Tony Blair suspendió nada menos que cuatro veces la autonomía de Irlanda del Norte después de la paz del Viernes Santo de 1998, hasta que logró forzar consensos entre unionistas y nacionalistas, lo que ayudó a encauzar aquel difícil proceso de paz. Ahora Theresa May amenaza con hacer lo mismo.

No. Europa no ha comprado el relato nacionalista, solo lo hacen aquellos que también quieren romper Europa. La prensa seria internacional hace autocrítica por las noticias falsas que le han colado estos días. La UE tiene que apoyar al Gobierno español porque el contagio de la fiebre secesionista la destruiría.

No, no habría paz en un continente de fronteras inestables, metido en una espiral de fragmentación.

No, la autodeterminación no es un derecho humano, ni de los pueblos que no hayan sido colonizados, ocupados o sometidos a genocidio.

No. No nos miremos en el desmoronamiento de Yugoslavia, el episodio más sangriento en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. No, Cataluña no es Kosovo ni Eslovenia. Que nunca sea Bosnia.

No. No son presos políticos quienes responden ante la justicia por sus acciones contra la ley, nunca por sus ideas.

No. No estamos volviendo a un Estado centralista. La intervención de la autonomía, como la ha anunciado Mariano Rajoy, es total, pero tiene un horizonte temporal definido, de seis meses hasta elegir un nuevo Parlament. Es reversible, lo que no habría sido la independencia. Cataluña mantendría intactas todas sus atribuciones si no se hubiera saltado la ley; las recuperará en cuanto renuncie a seguir esa vía. No se dan pasos atrás en la descentralización. Pero el federalismo, o como lo llamemos, solo puede basarse en la lealtad de las instituciones. Ningún sistema político permite en su seno a gobiernos rebeldes al imperio de la ley.
No. Esto no es España contra Cataluña. Sobre todo es media Cataluña contra la otra media, como ha dicho bien Joaquín Sabina. Una fractura interna, cargada de odio, que costará mucho cerrar.

No. No va a ser fácil lo que viene. Una administración intervenida va a funcionar mal. Se va a enfrentar a resistencias enormes dentro y fuera, en la calle. Es una situación tan extraordinaria como incómoda.No. Esta no era la solución ideal. 

No. No había alternativa para salvar el Estado de derecho. Este desastre tiene padres bien conocidos. ¿Quién destruyó la Cataluña que ha gozado de más autogobierno en la historia moderna? Exacto. Ellos. Los que se disfrazan de mártires.

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Escupir al cielo, los autogoles o pedir que se saque dinero de los bancos

ANC y Òmnium hicieron un acto de fuerza al invitar a la gente a retirar dinero de los bancos, lo que se convirtió en un mensaje endiablado a los mercados. Con un problema: la credibilidad del país quedó seriamente tocada. El profesor Antón Costas lo definió así: “Es como escupir al cielo, tú mismo te ensucias”.

Hace una década, el gobierno nacionalista de CDC proclamaba que quería un país business friendly, y ahora sus herederos lanzan iniciativas antisistema que dejan atónitos por igual al Financial Times o al FMI. 

El tuit del conseller de Empresa, Santi Vila fue bastante claro y evidente: “Poner en riesgo la economía es un autogol”.

Así están las cosas y parece que nadie se baja del burro.

sábado, 21 de octubre de 2017

DUI vs 155


Cataluña. ¿Qué hacer?

Hoy es el día en el que el famoso número 155 estará en boca de gran parte de la ciudadanía. Se anunciarán los pasos que piensan dar unos y otros, pero visto lo visto, lo más sensato que he leído hoy viene de la mano de Jauregi, en El Correo en un artículo que titula como aquel famoso libro de Vladímir Ilich Uliánov, alias Lenin: ¿Qué hacer?

Aunque parezca que hay varias alternativas, realmente, solo queda un camino:

En algún momento, ojalá que Rajoy vaya al Congreso (no solo al Senado) y explique sus planes. Que diga claramente cómo piensa aplicar el artículo 155, especificando qué, cuánto y cómo. 

Pero, por favor, que al mismo tiempo ofrezca a Cataluña una vía de negociación clara y cierta de un nuevo Estatuto en el marco de una reforma constitucional. 

Que les diga a los catalanes que les ofrece no uno, sino dos referendos. El primero, junto a todos los españoles, para aceptar una nueva Constitución, y el segundo solo a ellos, simultánea o sucesivamente al primero, para que los catalanes encuentren una nueva manera de ser Cataluña y estar en España y en Europa. 

Para ganar esta batalla, hay que reconquistar a los catalanes, romper el bloque nacionalista y ganarse a la mayoría que no quiere la independencia, pero que quiere más Cataluña.

viernes, 20 de octubre de 2017

Lluis Llach se equivoca se "estacas", pierde los papeles y llama “cerdos” a los líderes de la Unión Europea

El cantautor y diputado Lluis Llach, en un pleno del Parlamento catalán, en Barcelona, en abril. Se equivoca de "estaca", se confunde de enemigo. ¡Lástima! Es evidente que los ánimos están más encendidos que nunca en Cataluña. Las horas previas a la aplicación del artículo 155 de la Constitución española han lanzado a los líderes del proceso de independencia al paroxismo. Pero que Lluis Llach, diputado autonómico y cantante de renombre, haya llegado a llamar a los líderes de la Unión Europea "cerdos", por no opinar como él, deja en evidencia que se equivoca con las "estacas" que hay que arrancar en este país.

28-Enero. Elecciones catalanas

Pues ya tenemos otra fecha que en breve se nos hará familiar. Cerrado el acuerdo entre PP y PSOE.

Parece que a Puigdemont le quedan dos opciones. Las convoca él o se las convoca la "oposición". Conociendo al personal no me atrevo a asegurar quién será.

jueves, 19 de octubre de 2017

Regular, gracias a Dios

Estando ya muy mal, cuando a Labordeta 
le preguntaban cómo estaba 
éste respondía con sorna que “regular, gracias a Dios”. 
Algo así podría decirse de la situación en Cataluña.

Rajoy pensativo: ¿Vereda o ... ?

Si el Tribunal Constitucional
ha tumbado todas las leyes en las que 
ha basado las locas ensoñaciones
y su marcha contra historia
del Sr. Puigdemont,
que nadie se pregunte 
dónde vamos a parar,
porque lo que urge 
es parar a Puigdemont.
No le duelen prendas,
tiene el papel de mártir asumido,
pero sería un error que lo consiguiera.
Tendremos que evitarlo.
Y como nos escribe
 Alcántara en Vocento
habría que meterlo en vereda,
reconducirlo al camino.
Mejor eso que meterlo en la cárcel.

Parece que a Rajoy
sólo le quedan las dos opciones.
Vereda o cárcel.
Con la primera ha fracasado.

miércoles, 18 de octubre de 2017

Fuego


Difícil de explicar lo que siente cualquier persona razonable 
al ver la naturaleza arder, las personas morir, 
la vida desaparecer... de manera tan absurda.

Los pirómanos, esos seres repugnantes, los peores terroristas, 
que aniquilan la vida en todas sus formas, incluida la humana...
personas que mueren quemadas en sus vehículos, 
animales quemados vivos y bosques llenos de vida 
convertidos en cenizas, esa es vuestra obra...
la obra del mal en su máxima expresión... 

Solo les pararemos cuando los políticos,
decidan aplicarles la ley más dura posible, 
se les tiene que tratar como terroristas, lo que son.

Mañana, otra vez, otro día D.


martes, 17 de octubre de 2017

A vueltas con los políticos presos que no son presos políticos.

Los líderes de la ANC y de Òmniun no han sido enviados a prisión por sus ideas, sino por un delito de sedición previsto en el Código Penal de una democracia avanzada como España.No existe una definición universal aceptada para “preso político”, aunque podría ser descrito como una persona arrestada por sus actividades políticas, especialmente si son críticas o muestran oposición a un Gobierno no democrático. 

Pero para avanzar en el tema, recordemos que presos políticos reconocidos por todos fueron:
. Nelson Mandela: fue encarcelado a principios de los sesenta por "conspiración contra el Gobierno"; en realidad, por movilizarse contra el apartheid que sumía en la miseria a la raza negra en Sudáfrica. Casi treinta años entre rejas. Tras ser liberado, se convirtió en el primer presidente negro de su país.
. Václav Havel: burgués, dramaturgo de éxito. Nacido en la República Checa. Puso en juego su éxito para defender los Derechos Humanos y criticar la censura previa ejercida por el régimen comunista, lo que le llevó a ser sucesivamente encarcelado.
. Martin Luther King: símbolo de la defensa de los derechos del colectivo afroamericano en los Estados Unidos. Activista también contra la desigualdad y la Guerra de Vietnam, entre otros asuntos. Llegó a elegir la cárcel a modo de protesta, otras veces no le quedó más remedio. Fue asesinado en abril de 1968.
. Mahatma Gandhi: dirigente más destacado del movimiento de independencia indio. Combatió al ejército británico con huelgas de hambre y una desobediencia civil no violenta. Fue encarcelado en varias ocasiones. Poco tardó en convertirse en héroe nacional.

Tampoco creo que sea difícil consensuar que los que siguen a continuación son algunos de los pocos políticos presos:
. Luis Bárcenas: tesorero y senador del Partido Popular. En junio de 2013, el 
juez Ruz decidió su ingreso en prisión incondicional por su implicación en la trama Gürtel y la aparición de la contabilidad B del PP. El magistrado rechazó ponerlo en libertad por encontrar riesgo de fuga y de destrucción de pruebas. En enero de 2015 fue puesto en libertad después de que su familia aportara 200.000 euros de fianza.
. Ignacio González: presidente de la Comunidad de Madrid entre 2012 y 2015, sucesor de Esperanza Aguirre. A mediados del pasado abril, fue detenido por su implicación en la operación Lezo. Permanece en prisión desde entonces.
. Francisco Granados: consejero de Presidencia e Interior de la Comunidad de Madrid entre 2008 y 2011. Estuvo en prisión entre el 31 de octubre de 2014 y el 14 de junio de 2017 por su implicación en el caso Púnica.
. Gabriel Urralburu: presidente del Gobierno de Navarra entre 1984 y 1991. Fue condenado a 11 años de cárcel tras el descubrimiento del caso Roldán. En 2001, el Supremo rebajó a 4 la condena. Se le concedió la libertad condicional en 2003.

Son muchos los que faltan en este último grupo, pero por centrarnos en el tema catalán, aquí deberían de estar, siempre presuntamente, también los Pujol, y alguno "Más" de su entorno, simplemente por robar, por ser políticos que han robado descaradamente a la hacienda pública y a su comunidad. Estos, por mucho que insistan algunos de sus seguidores, nunca podrían ser denominados presos políticos, serían lógica y simplemente políticos presos.

La pelota en el tejado de ...

domingo, 15 de octubre de 2017

El “procés” y el sindicalismo catalán

Uno de los éxitos más determinante del discurso del independentismo en Catalunya ha sido el haber conseguido que también algunos sectores de la izquierda y del sindicalismo en Catalunya hayan hecho suyo la repetida idea que “Lo nacional y lo social van unidos”, como si fuera un axioma que significa que "no hay solución a los problemas sociales sin independencia". Así lo han venido repitiendo los principales líderes del movimiento independentista y así lo expresa también, con meridiana claridad, el MANIFIESTO de Sindicalistes de CCOO per la Independència i la República Catalana cuando afirma “la independència de Catalunya i la construcció de la República Catalana és l’única solució per aconseguir una societat méjusta, socialment progressista i lliure”. 
nuevatribuna.es/opinion/quim-gonzalez-muntadasl
Es un mensaje potente y eficaz que se repite desde todos los sectores ideológicos, sean ultra liberales o antisistema, que apuestan por la independencia. Ha servido para arraigar la idea en gran parte de la sociedad catalana, de que la esencia de los problemas sociales que padecemos y su solución se explica principalmente partiendo de dónde se ejerce el gobierno. Y no por el ideario de las políticas que se aplican. Dicho de otra manera, nos dicen que lo esencial no es si el gobierno es de derechas o de izquierdas, progresista o conservador. Así, dicen, lo determinante es si gobierna desde la Plaza Sant Jaume o desde la Moncloa. 
Lo que explica, que durante estos últimos años el eje sobre el que ha girado la discusión y la movilización social en Catalunya, también por una parte de la izquierda catalana y de las organizaciones sindicales, haya sido el conflicto territorial, respondiendo a la idea de que “lo nacional primero y lo social después”. Y ha servido para reafirmar la tesis del nacionalismo entre amplios sectores de la clase trabajadora: “sin independencia, nuestros males no tienen remedio”.
Esta tesis ha permitido a la derecha nacionalista, que ha gobernado durante décadas Catalunya, diluir su responsabilidad de los déficits que padecemos en aquellas materias de las que ha tenido plena responsabilidad por estar transferida sus competencias.
Constituye un grave error aceptar, desde una parte del sindicalismo y la izquierda, que "no hay solución a los problemas sociales sin independencia”. Es aceptar la falacia del enemigo externo común y afirmar que los déficits que padecemos nosotros (Catalunya) son a causa de ellos (España), en lugar de responsabilizar a las injustas políticas económicas y sociales que han compartido el Govern de Catalunya y el Gobierno de España y que provocan un reparto injusto de la renta y la desigualdad de oportunidades.
Esperemos que el sindicalismo catalán evite cometer ese grave error, por el bien de los valores e intereses que representa, de subirse, o dejar que le suban, al árbol equivocado de la independencia para evitar que nos pille el toro verdadero que son los problemas sociales.
Vienen jornadas trascendentales que reclaman a las dos grandes organizaciones sindicales de Catalunya, CCOO y UGT, acierto y claridad en sus planteamientos y valentía para defender su autonomía. 

Un sueño de Puigdemont


sábado, 14 de octubre de 2017

«Eres la vergüenza de Catalunya. Por las barbaridades que dices no mereces ser catalán. En el país nuevo no te querremos»


Creo que la última declaración de PIMEC 
refleja lo que piensa mucha gente: 
hay que respetar la legalidad
pero sin enterrar los sentimientos
El problema es cuando la emoción 
-que siempre acompaña a la política- 
se convierte en irracional 
y degenera en fanatismo.
¿Está pasando ahora? 

El pasado viernes nos impactó 
un tuit de G.N.F. que, en catalán, 
se dirigía así a Joan Manuel Serrat
«Eres la vergüenza de Catalunya. 
Por las barbaridades que dices 
no mereces ser catalán. 
En el país nuevo no te querremos». 

Ya sabemos que un tuit es solo un tuit… 
pero ayuda a su compañero. 
Y los ataques a Serrat dejan entrever 
un 'apartheid' político-cultural de la peor especie. 

Si le humillan a él, 
¿qué puede temer el ciudadano anónimo, 
sospechoso de españolismo, 
de algún grupo de hiperventilados?

Políticamente hablando, este fin de semana va a ser muy largo

Parece claro que terminado el fin de semana en el que estamos, si el insensato Puigdemont no rectifica, el Gobierno intervendrá la autonomía de Cataluña. 

De momento, al día de hoy, lo único que podemos confirmar, se ha producido el milagro: Rajoy y Sánchez, que se llevan a matar, han decidido compartir la cama a condición de no empujarse. Incluso han convenido no agolparse a la salida, ya que todo debe ir por su desorden previsto mientras Junqueras ya descarta la solución de convocar elecciones. Algunos carteles son esperanzadores: «Cataluña sí, España también», pero el plazo se agota antes que la paciencia. 

El Gobierno intervendrá la autonomía de Cataluña y Rajoy, que es lento, «como un diccionario abierto por la palabra tortuga», debe abrir ventanas para que se escapen los que huyen, sin que tengan que saltar.

En cualquier caso, políticamente hablando, este fin de semana va a ser muy largo y vamos a escuchar "aparentes posiciones definitivas radicalmente contradictorias". Al tiempo.

viernes, 13 de octubre de 2017

"Reflections'' del Guggenheim Bilbao

Excelente trabajo el que presenta el museo bilbaíno a toda la gente que estos días disfruta de Bilbao. El relato visual que hasta hoy tomará forma en la fachada ha sido un homenaje a la creatividad de la ciudad. 

Empieza con un guiño al pasado industrial de Bilbao, con imágenes y ruido de cadenas, y acaba con una hermosa danza de colores. 

Mientras, las luces crean juegos con las grandes obras que se encuentran fuera del edificio: El gran árbol y el ojo de Anish Kapoor, y Mamá, la araña gigante de Louise Bourgeois, arrojan su sombra en las paredes, y la enorme mascota colorida Puppy, de Jeff Koons, esparce flores. 

Merece la pena acercarse. Pero si no puedes, he aquí el vídeo completo.


Quiero creer que hay motivos para el optimismo.

eldiario.es/escolar
¿Podríamos estar mejor? Sin duda. Pero también es indudable que podríamos estar mucho peor. La crisis de Estado sigue abierta en Catalunya. También están abiertas unas heridas profundas en la convivencia que tardarán mucho tiempo en cicatrizar. Sigue sin resolverse el problema de fondo: esos dos millones de catalanes que se quieren marchar, y que España parece incapaz de ilusionar. Pero en los últimos días, contra todo pronóstico, hemos bordeado un terrible abismo sin que nadie se haya tirado por él.

Hay quienes creen que solo se entiende lo ocurrido si hay mediadores que han trabajado discretamente con ambas partes para abrir esta salida. ¡Ojalá tengan razón!


jueves, 12 de octubre de 2017

Para evitar sospechas malévolas, ¡Qué bonito sería que todos los que hoy desfilan y celebran firmasen este documento :

Que se ilegalicen las organizaciones
que hacen apología del franquismo
La Fundación Nacional Francisco Franco es una entidad que tiene entre sus objetivos la "proyección del ideario" del dictador"sobre el futuro de la vida española", "enaltecer la figura de Franco" y "preservar su legado". Además, recibió casi 150.000 euros en subvenciones entre 2000 y 2003.
Varios partidos consideran que debería ilegalizarse por "promover el odio" y "atentar contra la dignidad de las víctimas". Los represaliados por el franquismo comparten esa demanda y creen en Alemania o Italia sería inimaginable una "Fundación Hitler" o una "Fundación Mussolini".
Las asociaciones de jueces opinan, sin embargo, que la Ley de Memoria Histórica es insuficiente para actuar contra la fundación y que en España "nunca se ha establecido de manera tajante que el régimen fuera ilegal".
Por eso te pedimos que apoyes esta petición: una reforma de la Ley de Memoria Histórica para que las organizaciones que hacen apología de la dictadura franquista y sus crímenes sean declaradas ilegales en España. Firma y pídeles a los grupos parlamentarios que cambien la ley >>

Un 12 de Octubre que, algún que otro "nacionalista" intentará tergiversar.


miércoles, 11 de octubre de 2017

A un metro de la orilla

Ayer el independentismo sufrió un gravísimo patinazo
del que le va a costar recuperarse,
se ha roto el equilibrio
por donde parecía que no se iba a romper.


martes, 10 de octubre de 2017

Cataluña. Otro cuento. Primero viagra, luego gatillazo, nadie satisfecho.

¿Qué es lo que ha dicho? ¿Somos o no somos independientes? Las interrogaciones acotan el desconcierto que ha producido en su propia grey la independencia con marcha atrás de Puigdemont. Y describen la incredulidad del ufano gentío que se había reunido para celebrar la proclamación de la república catalana a semejanza de una orgía. Proclamarse se proclamó con fórmulas quiméricas, pero se crionizó casi al mismo tiempo, de tal manera que la muchachada indepe no pudo gozar con el orgasmo ni experimentar el sueño húmedo de la patria resarcida.


Se demuestra así la influencia tragicómica que ha ejercido sobre Puigdemont la obsesión de Escocia. Pues la jornada histórica del 10-0 se ha resuelto como una ducha escocesa. Del calor al frío, el president enardece al "poble" con una dosis de viagra y lo traumatiza después con el gatillazo, así es que las gentes no sabían si celebrar la noticia o lamentarla, más todavía cuando la pasividad de los "cuperos" demostraba que el discurso carecía de ardor rupturista y que el retraso de la declaración -una hora- obedecía a la división de la sagrada familia.

Lo más insensato que se puede hacer es enfrentar el nacionalismo español al nacionalismo sublevado en Cataluña.

Ha sido mucho tiempo, demasiado, el que ha estado la progresía buenista catalana haciendo seguidismo y buscando "buen rollismo" con el nacionalismo que hoy nadie duda de calificar de radical y "subido al monte". 

Han sido varias décadas de dejarles hacer, e incluso robar (el 3€ se sabía desde hace muchos años).

Hoy tenemos un territorio "sin ley ni Estado". Y hay que decir bien claro que no se trata solo de independencia. No, es otra cosa. 

Imágen de Antón y texto de Unzalu en El Correo el sábado
Y lo más insensato que se puede hacer es enfrentar el nacionalismo español al nacionalismo sublevado en Cataluña. Lo contrario al soberanismo sublevado no es la unidad de España sino la democracia y el Estado de derecho. 

Tanto la derecha, que ya está cargando las tintas con la «unidad», como la izquierda que tiene miedo a contagiarse de derechismo, deberían de saber que si se desmorona el Estado democrático, perdemos la libertad y que tenemos que luchar juntos para defenderlo.

La crisis constitucional es ya de tal calibre que sólo un nuevo pacto constitucional, aunque tenga forma de reforma, lo puede resolver. Y, mientras, mirando hacia Cataluña debemos pensar lo impensable. Va a ser largo y doloroso para todos.

lunes, 9 de octubre de 2017

La tela y las ratas

Por fin, y esto en cierto modo me tranquiliza porque creo que aporta una cierta sensación de normalidad, ha salido a la palestra uno de los temas de fondo que hasta ahora se había conseguido silenciar y que no es en absoluto insignificante: el dinero. El asunto de la tela. La tela tiene su importancia. Y mueve el mundo, no lo olvidemos. 

Alguien comentaba un día de estos que en el referéndum legal por la independencia de Escocia de hace tres años el porcentaje de voto favorable se iba reduciendo en función de la edad de los votantes. Carlin (hijo de escocés) opinaba un par de días antes que el sentido del voto iba a ser mayoritariamente sentimental. Sin embargo, ganó el ‘no’. Ganaron los viejos. 

¿Es que nadie piensa en los viejos? Es un error: cada vez hay más. Quizá no se les vea exhibiéndose en las redes pero están ahí. Lo de la esperanza de vida no es ninguna broma y puede convertirse en un problema (lo menciono lateralmente). Pero es estúpido fingir no verlo: los viejos votan con la cabeza no con el corazón. Y quien dice con la cabeza, dice con la cartera. Pretender restarle importancia a la pasta es ingenuo y tal vez hasta malvado. 

Si algún día se llega a acordar un referéndum legal (cosa que nunca será fácil) el asunto del dinero no podrá solaparse y tendrán que debatirse las consecuencias económicas con absoluta transparencia. El dinero es asustadizo. Como las hipersensibles ratas que se apresuran a abandonar el barco ante el más mínimo indicio de inestabilidad.
Chivite en Vocento

Excelente discurso integrador, desde la razón y la legalidad, de Borrell

diario16.com/josep-borrell
Un discurso integrador, desde la razón y la legalidad, desde las premisas no soberanistas y sin pretender aplastar al contrario. Porque todas las ideas y sentimientos son válidos y respetables.
Hoy los independentistas, que no los ciudadanos sino los políticos, dicen que en la manifestación de Barcelona sólo había gente de fuera de Cataluña, de extrema derecha y de falange. Pero no es verdad. Ha sobrado tanta emisión televisiva con políticos no catalanes del PP en la manifestación. Porque efectivamente parecía que eran ellos los que protagonizaban una concentración que era del pueblo catalán.
Allí había, doy fe, mucha gente progresista, de izquierdas, apolíticos, de unas y otras sensibilidades, a los que el PP ha robado el protagonismo que merecían.
No sé si había 300.000 como dice la Guardia Urbana, o un millón, como dicen los organizadores, pero sé que esta manifestación ha dado imagen y voz a la mayoría silenciosa que tan bien conocí en los años del plomo en mi querida tierra vasca.
Pero si con algo me quedo hoy es con Borrell. El exministro, el ex presidente del Parlamento europeo, el ganador de la primarias a la candidatura de la presidencia del gobierno por el PSOE, elegido tan legítimamente como a Pedro Sánchez, al que Felipe González y los suyos obligaron a dimitir para que el candidato a presidente del Gobierno fuera otro, ha demostrado ser la persona de Estado que España necesita.
Borrell sabe lo que es sufrir en política. Igual que vibrar y disfrutar. Hoy ha demostrado que está en condiciones, en las mejores diría yo, de representar a España en el mundo. Pero también de ser el político de toda la ciudadanía española.
Y le hago caso y me sirvo una copa con cava catalán. Va por él y por los miles de manifestantes que han acudido libremente desde Cataluña a la manifestación en Barcelona.
Y por cierto, que me merecen, quede claro, el mismo respeto de los que se manifiestan por la independencia.