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sábado, 1 de abril de 2017

Sobre la revolución en Venezuela

América Latina ha vivido importantes revoluciones sociales y políticas en las últimas décadas, y entre ellas se ha encontrado la más sonada: la de Venezuela. Aunque los procesos en Ecuador y Bolivia han sido interesantes, a mi juicio el proceso venezolano ha tenido mucha más importancia cuantitativa y cualitativa.
En pocos años, el Gobierno de Chávez consiguió aprovechar la crisis política que atravesaba el país para darle la vuelta a la grave situación de desigualdad y pobreza que asolaba a la mayor parte de la población. La Revolución Bolivariana consiguió sacar de la pobreza a millones de personas que, por primera vez en la historia, podían alimentarse tres veces al día precisamente en un país donde el 1% más rico había dispuesto hasta entonces de la mayor parte de la riqueza y de la tierra así como de la totalidad del poder político, económico y social. 
El proceso venezolano, con Chávez a la cabeza, fue siempre muy singular tanto en sus aspectos culturales como en las innovaciones acometidas, y por ello resultó siempre extraño de entender para la izquierda occidental; víctima, claro está, del eurocentrismo y sus patrones culturales.
Sin embargo, la realidad es que Chávez logró convertirse en una referencia para millones de pobres que empezaban a vivir de nuevo gracias a la revolución bolivariana. Todo esto fue facilitado por la ayuda cubana en forma de misiones, por la construcción de tejido social autoorganizado en los barrios más populares y, claro está, por la propiedad pública del sector petrolero que proporcionaba los ingresos necesarios para acometer las reformas sociales.
La derecha, torpe en su fragmentación pero dolida por los éxitos incuestionables del proceso bolivariano, ha intentado boicotear continuamente la revolución. 
Al mismo tiempo, en una paradoja bastante común en la historia el proceso bolivariano iba constituyendo nuevas clases sociales que venían de la desposesión más absoluta pero que ahora se acostumbraban a cierto tipo de consumo; y estas clases fueron alejándose progresivamente del proceso bolivariano. El Gobierno, tras más de trece años, enfrentaba importantes problemas para seguir gobernando. A eso habría que unir la crisis financiera internacional y, particularmente, la caída en los precios del petróleo (principal fuente de ingresos que sostiene las políticas sociales). Finalmente, por añadir algunos elementos más, la corrupción y la ineficiencia del sector público ahondaban las grietas de la Revolución.
Me parece necesario plantear que el mayor error de la revolución ha sido no aprovechar los ingresos petroleros para industrializar y diversificar la estructura productiva, habiendo sido más ambiciosos frente a los grandes capitales y la oligarquía venezolana. 
Sin lugar a dudas, Venezuela es la pieza más importante a cobrarse por la oligarquía latinoamericana. El Gobierno de Venezuela está tomando decisiones, a mi juicio, demasiado precipitadas y poco meditadas frente a esta creciente agresión.
Quisiera añadir una cosa más, dirigido especialmente a la militancia de izquierdas en Europa. Ante cualquier proceso de estas características conviene estar absolutamente informado, combatiendo la desinformación que los principales medios de comunicación lanzan de forma interesada acerca de lo que sucede en Venezuela. Pero nuestra crítica ha de darse, y a mi juicio siempre fundamentada, rigurosa y leal. 
Para terminar, decir que la fe ciega en cualquier proceso es el mejor arma para la oligarquía que pretende destruirlos, y al mismo tiempo también la peor ayuda para construir aquí una izquierda socialista seria. Los que quieran rezar al mesías están en su derecho, pero algunos no creemos ni en dioses, ni en reyes ni en tribunos, y mucho menos en supremos salvadores.

¿Acaso no es legítimo alegrarse de la muerte de Carrero Blanco?

Carrero Blanco era el presidente del Gobierno de la dictadura y su currículum no tuvo desperdicio: formó parte del golpe de Estado que acabó con la democracia, fue uno de los sustentadores de la brutal represión que sufrimos durante 40 años, fue valedor de criminales de guerra nazis a los que protegió tras la guerra para evitar que cayeran en manos aliadas… y era el hombre que estaba llamado a suceder a Franco y a prorrogar su régimen totalitario.
Por esta última razón, especialmente, su muerte fue, sin ningún lugar a dudas, positiva para nuestro país.
Hoy estamos a un paso de que ser franquista/fascista sea tan políticamente correcto como no serlo. Son diarios convencionales, radios de máxima audiencia, editoriales de inmaculada reputación los que se utilizan para legitimar la dictadura y justificar sus decenas de miles de asesinatos. Es el presidente del Gobierno el que se enorgullece públicamente de inutilizar la Ley de Memoria Histórica dejándola sin un solo euro de presupuesto; son políticos del partido gobernante los que humillan a las víctimas del franquismo en el Parlamento; son jueces los que se niegan a exhumar los restos de personas asesinadas; son fiscales y magistrados los que, aplicando una ley aprobada por diputados de izquierdas y derechas, acusan y condenan a una joven por hacer un chiste sobre Carrero Blanco.
Lo que le ha pasado a Cassandra es solo un paso más en esa dirección de blanquear el franquismo y criminalizar a quienes combatieron contra él. ¿Se imaginan a un alemán juzgado por aplaudir el atentado contra Hitler de 1944? ¿Es posible que hoy en día una italiana acabe en la cárcel por congratularse del linchamiento de Mussolini? Evidentemente, no.
Creo, sinceramente, que es un error enfocar la defensa de esta tuitera con el argumento de que su actuación era inocente porque "solo era humor". ¿Y si no lo fuera… qué? ¿Acaso no es legítimo alegrarse de la muerte de Carrero Blanco? Tan legítimo como apenarse porque los conjurados de la Operación Walkiria fracasaran en su intento de matar a Hitler. O como congratularse por el atentado que acabó con la vida del carnicero de Praga, Reinhard Heydrich. O como decir abiertamente que hubiera sido estupendo que ETA, el GRAPO o un paisano de Murcia hubiera matado a Franco en 1970, o mejor aún en 1960. O afirmar sin tapujos que hubiera sido extraordinario que algún guerrillero hubiera hecho saltar por los aires al dictador en 1945.

viernes, 31 de marzo de 2017

Pedro, Susana y Patxi según la encuesta de GESOP. Interesante.

Las primarias para la secretaría general del PSOE vuelven a poner en relieve las heridas producidas por el Comité Federal del pasado octubre. Los distintos candidatos inician sus campañas destacando sus principales activos. Por un lado, Susana Díaz se presenta como la garante de la estabilidad y la paz interna en el PSOE y quien tiene un mayor pedigrí de ganadora, presentando como aval su triunfo en Andalucía. 
Por otro lado, los defensores de Pedro Sánchez reivindican su condición de guardián de las esencias de la izquierda y del sentir mayoritario de los votantes socialistas frente a las élites del partido. Ante este escenario polarizado, 
Patxi López se erige como la única tercera vía capaz de dejar atrás la dañina rivalidad Sánchez-Díaz para la imagen del PSOE.

eldiario.es/piedrasdepapel/atractivo-electoral-Susana-Diaz
Y cuatro consideraciones interesantes vista la encuesta de GESOP para El Periódico de Cataluña:
- Los datos sugieren que Susana Díaz es, a priori, la candidata menos idónea tanto para contentar a los actuales votantes del PSOE como para recuperar apoyos entre ese electorado que una vez fue socialista.
- En realidad es Patxi López (y no Susana Díaz) el candidato preferido entre los socialistas más moderados (de centro-izquierda). Susana Díaz sigue siendo la opción menos atractiva incluso entre los moderados, con valores por debajo del 20%.
- La presidenta andaluza se presenta como la opcion de los más "aversos al riesgo", de aquellos más preocupados por las enormes incertidumbres que conllevaría una victoria de Pedro Sánchez para la vida interna del partido.
Existe una "ley" en ciencia política que afirma que cuando se debe elegir a un solo representante, los ciudadanos tienden a coordinarse en torno a los dos candidatos más viables. 
Si tenemos en cuenta las segundas preferencias de los simpatizantes del PSOE, nos encontraríamos que:
  1. Patxi (58%) ganaría a Susana (32%);
  2. Pedro (52%) ganaría a Patxi (39%);
  3. Pedro (65%) ganaría a Susana (24%).
- Cada partido prefiere a un candidato distinto: el PP se queda con Susana Díaz; los de Ciudadanos prefieren a Patxi López y los votantes de Podemos a Pedro Sánchez.

jueves, 30 de marzo de 2017

El nuevo himno social de los Morancos : Despacito ... Urdangarín.

Los Morancos vuelven a hacerse eco de la calle creando un nuevo himno social, que al ritmo del último éxito de Luis Fonsi, "Despacito", parodian el momento en el que el juez le comunica a Iñaki Urdangarín la sentencia impuesta por su imputación en el caso Nóos. Brillante.

miércoles, 29 de marzo de 2017

EU, Britain and "the guardian":


El Susanato se cree que es posible recuperar los esplendores de la España de 1992

www.eldiario.es/zonacritica/Susana-Diaz-regreso-Espana

Como si de un Fernando VII redivivo se tratase, hemos sido testigos de la peripecia que ha convertido a Susana Díaz, presidenta de Andalucía, en candidata al gobierno de España por el PSOE, si así se decidiera en primarias. De sus dudas o tiempos medidos, de las voces que corrían pregonando su advenimiento, de la entronización el domingo en Madrid haciendo gala de antiguas glorias del partido y de la unidad del aparato. Por fin, la deseada, se decidió, y la sala y la prensa oficial estalló en júbilo. 
Y, sin embargo, cuesta entender dónde se encuentra el carisma de la política andaluza. Ni por su gestión, ni por los votos menguantes, ni por la enjundia de su discurso. 
Susana Díaz es, sin duda, la imagen que la derecha y todo el establishment tienen de lo que debe ser el socialismo del siglo XXI. Conservadora, católica y sentimental, y colaboradora con el sistema por muchas que sean sus injusticias. El mal menor, el eterno mal menor que ha hundido a la socialdemocracia en toda Europa.

Rajoy y un señor de Murcia

www.eldiario.es/zonacritica/Murcia-espejo-Espana
Cada nuevo acto de la tragicomedia protagonizada por el PP y el todavía presidente Pedro Antonio Sánchez convierte a Murcia en un espejo perfecto de cuanto está sucediendo en España y su política. Si el clásico de Miguel Mihura Ninette y un señor de Murcia retrató la miseria humana de la España franquista del desarrollismo y la emigración, esta versión 2.0, que bien podría titularse Rajoy y un señor de Murcia, ejemplifica con precisión milimétrica la miseria de todos los déficits mayores que arrastra la cultura democrática española.

Así, en Murcia, su presidente, el PP y Rajoy pretenden que eximamos de cualquier culpa a Pedro Antonio Sánchez porque los seis millones de euros despilfarrados en un auditórium que no está ni terminado "están allí, en la obra y no se los ha llevado a su casa". Ahora que parecía ya estábamos de acuerdo en que no bastaba con no ser ladrón y teníamos derecho a exigir buenos gestores, va a resultar que no, que el despilfarro representa un derecho del gobernante que puede ejercer libremente y por el cual no debe rendir cuentas ni asumir responsabilidades. La incompetencia vuelve a ser un eximente político.

martes, 28 de marzo de 2017

¿Y si los militantes se divorcian de los votantes?

En España, el PSOE se enfrenta a unas primarias complicadas tras la traumática salida de Pedro Sánchez. Éste se arroga el calor de las bases y tal vez lo tenga en cierta medida, pero los votantes le fueron dando la espalda en las citas electorales: consiguió 5,4 millones de votos en junio de 2016, frente a 5,5 millones en diciembre de 2015 y los 7 millones que había conseguido el PSOE en 2011. No se puede decir que su estrategia atrajera a más votantes.
En Andalucía, el PSOE de Susana Díaz en 2015 perdió terreno en 2015 y sumó 1,4 millones de votos frente a los 1,5 millones de 2012. La emergencia de Podemos dificultó la mayoría absoluta que sumaba con Izquierda Unida y Díaz gobierna tras un pacto con Ciudadanos.
La situación es de alerta para una izquierda europea que parece haberse quedado sin discurso (con la interesante excepción de Schulz en Alemania). Pero conviene no confundir el mayor riesgo, ya que es doble: el primero es el peligro de divorcio entre los líderes y las bases; pero el segundo y principal es el riesgo de divorcio entre esas bases y los votantes. Si eso se produce, si los votantes no acompañan a los militantes en sus decisiones, los socialistas españoles, británicos y franceses deberán hacérselo mirar.

lunes, 27 de marzo de 2017

Consultas con urnas semivacias, entregas de armas y sociedades "civiles".

Que en Euskadi nos morimos por votar a favor de nuestra independencia quedó evidenciado el pasado Día del Padre, con la clamorosa participación ciudadana en las consultas impulsadas por Gure Esku Dago en 34 localidades de Guipúzcoa y el municipio vizcaíno de Larrabetzu. Nada menos que un 24% del censo electoral (incluidos en él adolescentes de 16 años) fueron a las urnas que se montaron para decidir si queremos o no que Euskadi se independice de España.
Lógicamente, más del 81% de los que votaron dijeron que sí; un hecho que, por su enorme trascendencia, abrió el informativo nocturno de la ETB. La información venía ligada a la que ya nos había llegado de "Iparralde" respecto a la intención de ETA de entregar las armas. 
Y ambas estaban unidas por el papel que se autoasigna  una extraña “sociedad civil” que nadie recuerda haber elegido para tomar decisiones estratégicas sobre nuestro futuro.
A veces me cuesta creer que se crean ellos mismos todas las historias que nos cuentan. Tanto las historias o historietas que vienen de los variopintos recobecos del nacionalismo radical, y a veces violento, como las de la televisión que pagamos todos pero parece enfocada solamente a una parte de la misma por su clara y excesivamente manifiesta parcialidad.

¿Se han equivocado en el PSOE y han atrasado la hora 30 años?